Educar en Multiculturalidad: educar en individualidad es formar identidad

martes, 17 de junio de 2008

EL GRITO MANSO


EL GRITO MANSO


La lectura de El grito Manso se erige como una llamada a rebelarnos contra una educación injusta, comercializada y elitista, fomentada por las políticas neoliberalistas de los gobiernos sudamericanos.

Paulo Freire reivindica la vigencia de la lucha contra la opresión de los grupos de poder.

El libro habla de la responsabilidad que como educadores tenemos en nuestras manos, para despertar conciencias adormecidas, acalladas por condiciones de vida y una educación poco dignas. Esta responsabilidad nos lleva a tomar conciencia de nuestro papel en la sociedad, de la dignidad del ser humano y de sus legítimas demandas de aspirar a una vida

Resalta en el educador, como características, su dimensión ético social, su criticidad del medio y su influencia esperanzadora en las nuevas generaciones. El educador debe dar fe de una tolerancia y aceptación del alumno, debe desprenderse de prejuicios o estereotipos: en el aula de clases, todo alumno tienen acceso e iguales oportunidades para acceder al saber o, al menos, eso debe procurar un profesor. Por otro lado, un profesor desesperanzado, que no cree en el cambio, difícilmente va a inculcar a sus alumnos la idea de cambio, de que las desigualdades de la sociedad pueden ser reformuladas.

El autor promueve y difunde el término concientización, como el apercibimiento del hombre del hecho de que es capaz de modificar su cultura y dar una vuelta de tuerca a prácticas esclavizantes y autoritaristas en contra de los grupos más desfavorecidos por parte de los grupos económicos dominantes.

Destaca el autor también de la necesidad del hombre de agruparse, de politizarse para adquirir fuerza y aunar esfuerzos. El grupo se impone como un medio, como una herramienta de trabajo, para la discusión, para la oposición a la ignorancia de los móviles de de los grupos de poder y para reformar los paradigmas de la sociedad.

Cabe hacer un paragón con Alexander S. Neill, contemporáneo de Freire, con quien tienen similitudes en sus planteamientos, pues abogan por una aproximación a los alumnos de manera amorosa, abierta al diálogo y llana a la crítica y reflexión, aún a la de los disidentes, a la de quien en apariencia – sólo en apariencia – es ajeno a mi mundo, pues “es necesario aprender a escuchar”, dirá Freire. Y ello implica un respeto a las diferencias, sean del tipo que sean.

Claramente, los postulados de Freire, su legado, siguen y seguirán vigentes. Todavía en nuestro país debemos luchemos contra el desempleo, salarios poco dignos, la discriminación social, racial, laboral, de género, la inequidad educacional, la discriminación y violencia hacia la mujer y una falta de identidad como pueblo, que nos aliena. Son todas estas cosas las que nos vuelven una masa domesticable, a la que hay que entretener con promesas o campañas amarillistas. Paulo Freire nos convoca a estar atentos a estas situación, a ser miembros críticos de la sociedad.

1 - ¿Cuál es la idea de Hombre que propone Paulo Freire?

El autor caracteriza al hombre – y mujer, esto lo enfatiza en reiteradas ocasiones – cómo seres incompletos e inacabados. Es decir, somos seres imperfectos, pero perfectibles y nuestra naturaleza propende a recrearnos, a perfeccionarnos.

Mas para esto el hombre debe adquirir conciencia de su imperfección y ello por su natural característica de ser un animal curioso, que está en permanente búsqueda de respuestas y de interrogantes acerca del mundo y de su destino y de su papel en él. Es esta curiosidad la que lo conduce al conocimiento de sus potencialidades, pero también de sus limitaciones, carencias y de su propia ignorancia. El estar conciente de todo ello, lejos de alimentar un fatalismo, conduce al hombre a tomar parte responsablemente de las transformaciones que deban operarse en la sociedad para reestablecer un equilibrio social y condiciones dignas de educación de calidad para todos. El desequilibrio que según las concepción freireana se debe los postulados neoliberales que nos imponen una idea falsa de que la lucha está acabada, y no hay más que hacer que someterse a la globalización y la economía de mercado.

En el transcurso de la vida cotidiana el hombre se despersonaliza; la conciencia de su propia realidad se hace menos clara, entre las presiones laborales, económicas, políticas, una vida de consumismo. La educación pasa a ser un producto en vitrina, accesible a quien tiene los medios de comprarlo.

La educación para la clase popular, es más bien alienante. Busca capacitar, instruir, se ve a las personas como entidades productoras, pero no formar personas, hombres con capacidad de plantearse interrogantes, de reflexionar, de críticar y capaces también de formular soluciones.

Paulo Freire llama a los mansos, a aquellos sectores más desposeídos, a rebelarse contra el determinismo histórico que desde hace siglos imponen los grupos opresores del momento; historicamente Sudamérica ha sufrido los abusos de los conquistadores, de los terratenientes, o de los dictadores de turno, que aniquilaron sus costumbres, creencias, ideologías, sueños. Aniquilaron conciencias a tal modo que el propio pueblo, adoctrinado en estas ideas, se segrega, se atomiza por prejuicios sociales, raciales, religiosos; se desentiende de los otros no siendo capaces de ver los objetivos comunes que les unen. Convoca entonces a los sectores populares a unirse y a usar su capacidad de constituirse como grupo para aunar esfuerzos, intercambiar ideas, posibilitar la crítica y estar más informados. Y así poder hacerle frente a los grupos de poder extranjeros y a los políticos inescrupulosos.

Acertadamente afirma Barylko, "criticar es poner en crisis los dogmas y los absolutismos"

Me parece notorio que Paulo Freire haga siempre mención a la mujer; no es un mero adorno estilístico en su oratoria, pues hoy todavía esta sociedad es machista, y la discriminación a la mujer, a pesar de creernos en franco avance en este sentido, aún continúa. Según datos del informe Capital Humano, de José Joaquín Brunner, en Chile hoy tan sólo un 33% de la fuerza laboral de trabajo, la constituyen mujeres, y asimismo, mujeres con iguales competencias que los varones, perciben un tercio menos del salario de estos. Contra situaciones como estas es que el ser humano puede actuar como transformador de su medio.

2 – Explique en qué consiste la Direccionalidad y politicidad de la educación, y la relación existente entre ambos conceptos.

Ambos son elementos de la situación educativa. Equivocadamente se podría entender a la direccionalidad, como dirigismo, como una implantación de ideologías en el alumno. No se trata de imponer esquemas políticos en el alumnado, menos aún de introducirlos de manera socavada o dar mensajes de dobles lecturas. La direccionalidad tiene relación con los fines de la educación, los objetivos a alcanzar, los ideales y sueños que pretenden realizarse en la realidad educativa. La direccionalidad tiene que ver con el momento cúlmine de la educación, su cenit, apunta a la concreción de determinadas perspectivas de mundo que trascienden los muros de clases. Toda educación tiene miras a algo, optar por formar a los alumnos en una pedagogía democrática o por una autoritaria y dogmática, es ya indicador de una tendencia, de una opción, de una direccionalidad.

Ahora bien, hablar irresponsablemente de temáticas políticas en el aula de clase, no cuidando un adecuado marco teórico al tema, me parece pernicioso. Puedo colegir que la intención del autor es que haya una adecuado – e informado – tratamiento de aquellos temas. Pero pienso que es necesario inculcar en el alumnado una conciencia de su realidad que les permita modificar sus condiciones de vida, cuando estas sean injustas.

Creo que debiera enfatizarse el tema de la educación cívica en los niños, quizás incluirse como ítem dentro de currículo para que el alumno.

Sobre la Politicidad, esta va estrechamente ligada a la direccionalidad. El ser humano es por naturaleza un animal político - el zoon politikoon de Aristóteles –; siempre lo ha sido, desde su aparición en la tierra, en que comenzó a organizarse en bandas y tribus.

Paulo Freire habla de una politicidad en el sentido de que el maestro debe tener clara la opción política a la cuál adscribe. Esto no pasa tanto por el pertenecer a x partido, sino a el tener claro sus planteamientos, sus ideales para transformar realidades problemáticas. Es decir, el profesor puede ser un conformista, sino que tomará un rol activo, transmitirá sus esperanzas – y su descontento, por qué no – al alumnado; y lo hará con amor, aceptando y no discriminando a sus alumnos.

Me cabe decir que política en este sentido no es sólo pertenecer a tal o cuál lineamiento político. Se infiera que esta politicidad, según el pensamiento freireano, alude al hecho de que el hombre necesita agruparse para adquirir fuerza en sus demandas. Es cierto también, que es deseable que el educador sostenga una postura política. El educador debe ser una persona informada y participante de la realidad que le circunda, no un ser apático, que sólo va a pasar materias.

3 – En el capítulo “El conocimiento como mercancía”, de Pablo Imen, se habla de la educación, como herramienta de dominación, en la medida que se hace omisión del “afuera”, de lo extraescolar. ¿Qué entiende usted por esto? Ejemplifique.

Esto ocurre cuando la educación se convierte en una institución opresora más, en tanto en tanto silencian los acontecimientos sociales adyacentes a la acción educativa. Se acalla el grito de una sociedad que demanda con urgencia una igualdad de oportunidades en la educación, la marginación social y la situación de desprotección y abusos en la que se ve inmersa. Ocurre esto en nuestro país

Hacer partícipes a los alumnos sobre la inoperancia del sistema político, de que la falta de libros en las aulas es producto de la manejos ineficaces de los recursos o de posibles corruptelas políticas, es hacerle conciente de que la responsabilidad pasa por un sistema político mal organizado o movido por intereses partidaristas, que no es capaz de satisfacer las necesidades a las que está comprometido por ley. Y que entiendan también que es el hombre quien mueve a la historia y quien debe inventar nuevas formas de luchar contra la opresión.

Entendiendo esto, podrán operarse cambios en la sociedad. Un hombre aislado, no hace nada. Un gremio sí.

El educador debe hacer que los alumnos entiendan los mecanismos que operan en la sociedad, que sepan leer los dobles mensajes en las palabras de los políticos.

Es unicamente mediante la concientización de la que habla Paulo Freire, que el alumno tomara parte responsable en la lucha contra la desigualdad social.

Si a un alumno se le hace partícipes de que la falta de materiales en la sala de clase, la goteras en el colegio, no son algo “normal”, sino una falla del sistema, se le está entregando el mensaje de que él es capaz de restituir sus derecho a mejores condiciones de vida y que no está condenado a la humillación, a la indiferencia social. Sus problemas, sus historias de vida, sus carencias, estas son realidades de las que ellos mismos deben hacerse conscientes y deben hablarse en clases.

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